Homologaciones para cascos
Existen diferentes normativas que garantizan la seguridad de los cascos. En la Comunidad Europea, la certificación obligatoria para todos los cascos es la ECE 2205, aunque los cascos de los fabricantes suelen optar por incluir certificaciones adicionales para poder vender sus cascos en países no europeos.- ECE 2205
Las cuatro pruebas básicas que exigen los estándar internacionales son absorción de impactos, rigidez, deformación del sistema de retención y estabilidad rotatoria. La prueba de absorción de impactos determina la capacidad de un casco para absorber y disipar la energía de un impacto. El test se realiza dejando caer el casco sobre un yunque a una determinada velocidad y registrando la deceleración. La prueba de rigidez mide cuantitativamente la deformación máxima y residual de un casco sometido a compresiones laterales y longitudinales. La prueba del sistema de retención mide elongación máxima y residual de la correa del casco al someterlo a un test de estrés con una determinada energía. La estabilidad se mide registrando el ángulo de giro que permite el casco cuando se somete a fuerzas rotatorias determinadas.
Homologaciones para protecciones rígidas
Se trata de las protecciones blandas, semi-rigidas o rígidas que cubren normalmente los hombros, codos, rodillas, la espalda y en algunos casos las caderas. Existen dos homologaciones CE:- EN 1621-1 (codos, hombros, rodillas, caderas, espalderas)
Una masa es dejada caer sobre el protector, que transmite la fuerza sobre el sensor de carga. Esta fuerza es registrada. El estándar establece la fuerza a la que es sometida la muestra y la máxima admisible transmitida por el protector. Para protectores para motoristas la energía del impacto es de 50 julios (aproximadamente el equivalente a recibir un golpe con un ladrillo de 2,5 Kg en caída desde 2 metros) y la fuerza trasmitida no debe superar los 35 KN (Kilo Newtons)
- EN 1621-2 (espalderas sólo)
La energía estipulada en las pruebas de la EN 1621-2 es la misma que para los protectores de articulaciones, 50 Julios, pero la fuerza transmitida es inferior, 18 KN para productos del nivel 1 (ciudad) y 9 KN para los del nivel 2 (carretera). Algunos médicos han criticado estas cifras, al considerarlas excesivas. Décadas de investigaciones en el campo de la automoción indican que 4 KN es el máximo soportado por los huesos del tórax antes de romperse. 4 KN es por ejemplo, el estándar establecido para protectores de hípica y de artes marciales. Intentos por reducir la fuerza permitida a 4 KN y consecuentemente reducir los 50 Julios de energía de impacto fueron fuertemente contestados por los fabricantes quienes argumentaban que podría existir confusión entre los consumidores por los diferentes requerimientos de energía de impacto en las homologaciones EN 1621 entre sus apartados 1 y 2.
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